sábado, 5 de enero de 2013

CONCILIACION TRABAJO Y FAMILIA


 
 

 

Conforme  a los datos entregados por la Superintendencia de Seguridad Social, los subsidios por incapacidad laboral  otorgados a  las madres por hijos menores de un año, registran una importante baja desde que, en octubre del 2011,  se dictó la Ley 20545,  conocida como Ley de Permiso Postnatal Parental que, en lo fundamental, aumenta y hace irrenunciable el postnatal de seis meses de la madres o los padres.


 En efecto, comparando el período enero-octubre 2011, sin ley, con el mismo periodo del año actual, con ley, se  registran caídas importantes en el número de subsidios iniciados (111.305 subsidios  menos); en el número de días pagado (2.934.922 días menos) y en los gastos efectuados por el Fondo Único de Prestaciones Familiares ($43.196.829   menos)).

Estas cifras están mostrando en forma muy clara y contundente  la utilidad de una muy buena ley, que no sólo puso atajo al fraude que significaba un importante número de  licencias por reflujos gastroesofágico de los niños, sino que también vino en ayuda directa de los recién nacidos, a quienes se reconoce  el derecho a ser cuidados por sus padres, con los consecuentes beneficios  que su presencia física en el hogar proporciona  a su salud y  desarrollo.  

El escenario es positivo por donde se le mire ya que estamos en presencia de  una ley en que todos salen ganando: los niños, sus familias  y el país. En la reciente cuenta de la labor realizada por su ministerio durante el año 2012, la Ministra del Trabajo y Previsión Social destacó como un hito los beneficios que ha traído  esta ley, señalando que ella ha permitido “conjugar de mejor manera la familia y el trabajo, (al lograr que) más de 86 mil mujeres hayan accedido al beneficio”  del postnatal de seis meses. Consecuente con lo señalado, se podría agregar que también  han accedido a él a lo menos a 86 mil niños.

Además de los interesantes datos estadísticos con que se cuenta, sería interesante que algún organismo público como el SERNAM  realizara estudios que pudieran mostrar si esta ley  ha logrado entregar un   mayor grado de satisfacción y tranquilidad a la mujer- madre; si  está más feliz en su hogar durante este periodo; si está  menos estresada y con menos sentimientos de culpa,  cumpliendo su indispensable rol de  amamantar y acompañar a su hijo durante estos primeros meses; si los niños logran tener una mejor salud al no estar expuestos a salir de sus casas a tempranas horas de la mañana; si los papás no agradecen esta posibilidad de asumir, también ellos, el cuidado de los niños;  si, en fin, no ha sido la familia la gran ganadora al lograr una mejor convivencia y un  menor desgaste emocional de todos sus miembros.

 

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