sábado, 5 de enero de 2013

LA PSU ¿BUENA SUERTE?

En los próximos días miles de jóvenes chilenos darán la temible Prueba de Selección Universitaria, cuyos resultados decidirán si es el 2013 el año del  cumplimiento de sus sueños, del de  sus padres y el de sus respectivos establecimientos educacionales. El valor predictivo de la PSU puede no ser el ideal,  su confiabilidad y validez sólo regulares y sus preguntas quizás favorecen a los colegios del ABC 1, pero no cabe duda de que, pese a todo,  sus resultados algo informan y comunican.   
   

Sí, porque, pese a sus deficiencias, un buen o un mal puntaje no se obtiene por casualidad, no cae del cielo ni es el resultado de comprar un billete de lotería. Detrás de él hay  historias de a lo menos doce años de duración, con sus más y sus menos, con éxitos y fracasos, como ocurre con todas las actividades humanas.

Una historia está vivida con mucho esfuerzo, estudio, perseverancia, y disciplina, y su resultado es la conquista de la corona. Así sucede siempre porque  una buena cosecha es producto del  arduo trabajo del agricultor;  detrás de un  buen resultado deportivo hay siempre un trabajo agotador y a la  cumbre del Everest se llega después de largas y disciplinadas jornadas de preparación.  Es la lucha tenaz la que permite remover obstáculos y conseguir la victoria.

Pero hay también otra  historia de cientos de  consejos   varias veces reiterados y no escuchados; de unas cuantas oportunidades más de una vez desperdiciadas; de desidia no poca y flojedad mucha; de permanentes “no es para tanto” , “todavía no”, “mañana será otro día”. Y, como es lógico y esperable, el resultado es en este caso la derrota, el fracaso y la frustración.

Pero las historias deben continuar. Para los primeros será el comienzo de una nueva etapa, quizás más difícil, con nuevos desafíos que exigirán mayores esfuerzos y el encuentro con nuevas responsabilidades y con decisiones que se tendrán que tomar sin previa consulta a los padres. Para los otros será la hora de  recapacitar, de sacar conclusiones y proponerse nuevas metas con el propósito firme de alcanzarlas.  Y se dirán a sí mismos  “esto va en serio”, “ahora comienzo”, “puedo”, “es posible”. Y lo lograrán.

Buena suerte a todos.

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