sábado, 5 de enero de 2013

UN NUEVO AÑO, UNA LUCHA NUEVA

Una muy buena y sana costumbre obliga a las empresas a realizar un parón en esta época  para hacer un detenido recuento de los acontecimientos del año, analizar los resultados, compararlos  con las metas que se habían propuesto alcanzar, para terminar  sacando conclusiones  útiles para el futuro: enmendar, invertir,  administrar con más control, mejorar el marketing
,….las alternativas pueden ser muchas  y serán tanto o más acertadas según cuan  profundo haya sido   el análisis. La ley obliga a que este examen, que se llama balance, sea anual y público.

¿Será mera casualidad que el inventor de las técnicas contables de la partida doble haya sido Luca Pacioli, un fraile?  No lo sabemos, pero podríamos presumir que no fue  resultado del azar  el  traspaso de su  propia experiencia  del balance  periódico, silencioso y privado de su vida personal, que se llama examen, a las ciencias de la administración de empresas. Ambos son útiles, pero sin duda el examen más que el balance porque, si la  contabilidad periódica no la descuida nadie que quiera tener éxito en su   empresa, todo aconseja aplicar  el mismo principio para la buena administración de un negocio muchísimo más importante: el  de la propia vida.

Buena costumbre es entonces aprovechar esta época del año para dar también una profunda mirada a lo que ha sido la vida de cada uno durante el año que se va: descubrir  lo que se hizo bien, lo que se hizo mal o no tan bien y lo que por alguna razón no se hizo y sólo quedó  en intenciones. Cada uno debería sacar sus propias  conclusiones y plasmarlas en propósitos y metas concretas para el año que se viene: pasar más tiempo con la familia y acercarse más a los hijos, ser menos egoísta y abrir más  la vida a los demás, acercarse a los que sufren,  ver menos televisión y dedicar ese tiempo a desarrollar algún deporte, pasar menos tiempo en los malls y más en paseos que signifiquen un acercamiento a la naturaleza, consumir menos bienes superfluos….las alternativas son tantas como la cantidad de hombres y mujeres   hay en el mundo. Lo importante es poner los medios y la voluntad para realizarlos.

Así podremos comenzar el 2013 con el buen propósito de  vivir un año nuevo dando  una  lucha nueva para tener una vida nueva.

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