viernes, 22 de marzo de 2013

LA VIDA COMO TAREA


 

El año 1954 la escritora francesa Francoice Sagan publica, a los 18 años de edad, “Buenos días tristeza”, su primera novela. Relata la vida de Cécile, quien descansa con su padre  frente al mediterráneo francés, llevando un estilo de vida alegre y despreocupado, en medio del sol, del mar y del  ocio del verano. En eso y sólo en eso consiste su vida,  hasta el punto que  luchará con todas sus fuerzas  contra todo lo que se oponga a esa “felicidad”.  Sus acciones para conseguirlo la llevan tan lejos y causarán tanto daño, que sobreviene el arrepentimiento, el sin sentido de la vida y el despertar diario a un día que solo le ofrece tristeza.


Ese mismo año, en Inglaterra, John Ronald Tolkien publicaba su libro más famoso, “El señor de los anillos”. Su historia se desarrolla en la Tercera Edad del Sol de la Tierra Media, poblada  por muchas criaturas reales y fantásticas, como los elfos, los enanos y los hobbit, y narra el viaje del protagonista principal, el hobbit Frodo Bolsón, hacia el Monte del Destino para destruir el Anillo Unico, con la consiguiente guerra que provocará el enemigo para recuperarlo, ya que es la principal fuente de poder de su creador, el Señor Oscuro, Sauron.

Dos novelas, dos escritores, dos argumentos, dos modos opuestos de ver y vivir la vida.

Cécile, una buena exponente del hedonismo que domina en nuestra sociedad, hace del placer la finalidad de su vida. Individualista y nihilista,  hace que  el mundo gire en torno a su yo egoísta  y hará todo lo posible por consumar   sus intereses,  sus cosas y sus gustos, manteniendo lo más alejado posible todo  dolor y  sufrimiento. Su vida, plana y sin una tarea trascendente  que realizar, carece de encanto e inspiración.

Frodo, por su parte, ha recibido una tarea: destruir el anillo. El sabe que supone esfuerzo, vencimiento de obstáculos  y  conquista diaria, pero libremente lo acepta.  Su  vida cobra un sentido épico,  que supone  el empleo de  todas sus fuerzas y talentos para conseguir el éxito, “aunque no pueda, aunque le duela, aunque se muera”, porque hizo una  promesa a su tío Bilbo Bolsón y porque sabe que hay otros que saldrán beneficiados con su acción.

En el caminar de la vida a cada hora y en cada minuto hay que tomar una opción: ¿Cécile o Frodo?

 

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