sábado, 25 de mayo de 2013

LOS CROODS: SEGUNDA PARTE


 
La familia Croods, decíamos en la columna anterior, tiene aspectos muy positivos y destacables,  y que también, como los negativos, son dignos de ser  llevados a la conversación familiar.

Como por ejemplo, la importancia de la familia, en este caso  conformada por papá, mamá, hijos y abuela. No es un dato irrelevante de destacar en un país como Chile en el que, según cifras del censo 2012, sólo un 37 % de la población está casada y vive con su esposo o esposa, y que muestra un fuerte aumento de hogares  mono parentales. ¿Es mejor  para un niño crecer en un hogar con papá y mamá que en un hogar con sólo un papá o una mamá? ¿No es acaso innatural que un niño tenga dos papás o dos mamás, cómo aprenden a distinguir lo femenino de lo masculino? Hoy, que con tanta facilidad  se lleva a la palestra de la discusión pública los valores familiares, es importante que el matrimonio “de una con uno” quede bien definido en nuestras leyes, que se fortalezca a las familias, tal como lo manda la Constitución Política de Chile,   mediante políticas públicas que mejoren la flexibilidad laboral y el acceso a viviendas decentes que posibiliten una sana convivencia; fundar salas cuna y jardines infantiles a lo largo de todo el país; mejorar aún más el  programa de auxilio escolar y de alimentación para escolares y de becas y subsidios para estudiantes de educación superior.

Como por ejemplo,  desarrollar al interior de la familia una serie de convenciones y rituales propios que les caractericen y les den un sello propio. Así como los Croods se reunían para escuchar en la noche los cuentos de papá, las familias pueden juntarse los viernes para ver películas y luego comentarlas, salir los sábados en la mañana a correr o pasear en bicicleta…la meta es hacer del hogar un lugar de encuentro que sea luminoso, alegre y entretenido. Eep Croods se quejaba porque el suyo era oscuro, aburrido  y triste. Y cambió  cuando llegó el fuego y con él la luz, los colores, las flores, el aire fresco, la aventura.

Como por ejemplo saber  que más que la sangre debe ser el amor el lazo profundo que une a la familia; hay que  aprender a demostrar el cariño, convirtiéndolo en gestos, en palabras, en hechos. Grug, el padre y Eep, la hija, nunca se habían dicho que se querían ni descubierto la enorme felicidad de darse un abrazo que expresara ese cariño. Porque no basta con decir “te quiero”, hay que demostrarlo: “Obras son amores..……”, que hacen dejar de lado  el egoísmo para volcarse por entero a la familia, buscando el tiempo para compartir con los hijos. La felicidad está en dar más que en recibir. Mi felicidad es la felicidad de mi familia, yo soy feliz porque tú eres feliz.

 

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